Esta actividad consiste en el análisis de la visualización de datos de un reportaje ambiental.
En este enlace se aprecian a detalle el estatus de las áreas protegidas que han sufrido incendios.
Las áreas protegidas no solo enfrentan el peligro de la acción directa del hombre, sino que también sus actos indirectos, como pueden ser los incendios forestales. Ante esta situación es importante reforzar la conciencia ambiental en este tema.
Cuando se habla de incendios forestales hay que tomar en cuenta las razones directas ocasionadas por el hombre, como la quema de terrenos para la ganadería y la agricultura. Sin embargo, hay otras indirectas como las generadas por el cambio climático y la deforestación constante. El resto pueden tener como génesis causas naturales: los rayos y demás fenómenos atmosféricos.
También hay que resaltar que sin recursos, los bomberos forestales no pueden ejecutar tareas de prevención ni de control de incendios para contener las sequías de los últimos años. No hay equipos para combatir el fuego ni se realiza el mantenimiento adecuado a los cortafuegos y sistemas hídricos.
Los encargados exponen que desde hace varios años no se manejan los planes operativos anuales, ni se elaboran los informes finales de las temporadas de incendios.
En el caso de Venezuela, no se puede subestimar sus afectaciones, considerando que forma parte de la región Amazónica.
Además, lo sucedido en esta zona es el reflejo de lo que podrían experimentar otras zonas forestales de América y del mundo, con una geografía similar.
Sin políticas de prevención y combate, el impacto de los incendios es mayor.
El fuego le permitió al hombre dominar el planeta y sus espacios salvajes, pero actualmente su uso indiscriminado lo está llevando por el camino contrario: hacia su propia condena.